FEMINIZACIÓN: Todo un privilegio


FEMINIZACIÓN: Todo un privilegio

El machismo está tan arraigado en la sociedad, que incluso, el sumiso conserva ciertos vestigios de machismo dentro de su mente. Por ejemplo, para muchos hombres la feminización es una forma de ser humillado (pero siendo sumiso o masoquista, le gusta), para él es la forma más gráfica de expresar la pérdida total de su hombría (ya sea sólo para su ama, o en público). Sin embargo, esto podría tener un doble significado (y creo que lo tiene), el cual consiste en que al feminizarse, el hombre se degrada, es decir, pasa a un estado inferior como mujer. Lo cual expresa esa concepción machista. Histórica y socialmente la mujer siempre ha sido considerada “el sexo débil”, o inferior. Así que un hombre que se feminiza, se está rebajando al nivel inferior de la mujer.

Existen antecedentes que lo expresan claramente, como la famosa “disciplina de las enaguas”, en la que se obligaba a feminizarse a los niños (hombres) que presentaban conducta agresiva, violenta o mucha desobediencia, y sólo se les levantaba el castigo, hasta que se corrigiera el problema. Es decir, ser vestido como mujer (y por lo tanto, asemejar ser mujer) era algo indeseado y humillante.

Sin embargo, creo que las mujeres dominantes, debemos tener cuidado, y no tolerar esta práctica machista, de ver la feminización como un castigo o algo humillante, sino todo lo contrario. Para un verdadero sumiso, que entiende y  aprecia la superioridad de la mujer, sabe que vestirse como tal (y tratar de asemejársele) es el máximo de los privilegios que puede tener. Ya habíamos mencionado que para un hombre, el privilegio más grande es servir a una mujer, pero poder ser una de nosotras (más bien, intentar serlo), es un privilegio aún mayor, claro, sin perder su inferioridad de sumiso.

En mi situación, a mi esclavo le encanta ser feminizado, de tal forma que sólo lo feminizo como premio, o en ocasiones especiales, como el día de la mujer, por ejemplo (o simplemente si se me da la gana). Recuerdo que fue muy divertida la primera feminización que le hice a mi sumiso, lo mandé a comprar todas las cosas necesarias, maquillaje, peluca, accesorios y ropa, luego lo “disfracé” de mujer, ya tenía todo, excepto los zapatos (era lo único que le hacía falta, ya que cómo calza del ocho mexicano, fue algo difícil encontrarlos), y fuimos a recorrer el mercado de pulgas (tianguis, o puestos de bazar, se les conoce de varias formas), como un detalle especial él iba descalzo, porque precisamente estábamos buscando zapatos. Luego de caminar por más de tres horas, y preguntar en casi todos los puestos (y zapaterías cercanas), por fin encontramos en una venta de garaje (un puesto improvisado en la cochera de una casa) varios pares muy grandes, se los midió, y vi cómo le brillaron los ojos de alegría al sentir cómo si le entraba el pie (ya se había probado otros zapatos en puestos anteriores, pero no le quedaban), y no sólo uno, sino que encontró tres pares muy sensuales… (Unos huaraches muy sexis, unas plataformas, y unos de tacón muy altos) luego de pagarlos me pidió permiso para ponerse un par, y me pareció divertido, así que le ordené ponerse los de plataforma… se tropezó bastantes veces en el camino, y con su caminar tan torpe, fue la sensación de la calle, además del hecho de ir vestido de mujer, todos lo miraban, susurraban y se reían… fue uno de los días que más me he divertido…

Cabe destacar, que no es lo mismo “feminizar” que “disfrazar”. Las primeras veces que un sumiso se pone bragas y tacones, sólo se disfraza. Para poder “feminizarse”, es decir, hacerse femenino, no basta con vestirse como mujer, por ello aquél famoso refrán: “el hábito no hace al monje”, así que los tacones no hacen a la mujer. Un sumiso se “feminiza” sólo hasta que se comporta, actúa, y hasta piensa como una mujer. Claro que vestirse de mujer ayuda. Lleva bastante tiempo para que un sumiso aprenda a feminizarse verdaderamente, y la Dueña tiene un papel muy importante en este proceso, es todo un entrenamiento físico y psicológico. Físico por cuestiones cómo caminar con tacones, moverse y actuar como mujer, y en el aspecto psicológico, a enseñarle a pensar cómo mujer, que en realidad jamás lo logrará ni siquiera a un 60%, porque nunca dejará de ser hombre.

Otro aspecto importante de la feminización, es que el sumiso, como un ente inferior, al convertirse en mujer, lo más adecuado a mi parecer, es que sea también, en su versión femenina, un ente inferior. Lo único que se me ocurre que puede ser un esclavo como mujer, es una golfa, una perra, una puta, ya que no creo que aspire a más. En el caso de mi esclavo, lleva un gran avance, ya disfruta tener relaciones con otro hombre, para él es un gran progreso, ya que es “heterosexual”, y jamás le había gustado estar con otro hombre, pero lo hacía para complacerme, porque sabe que me divierto bastante al verlo. Pero ahora ya lo hace disfrutándolo, es decir, ya no sólo por complacerme. Al principio me reía mucho porque le decía: “si lo piensas bien, no estás haciendo nada *homosexual*, al feminizarte, te conviertes en mujer, y entonces, al tener sexo con un hombre, como tienes el rol de mujer, en realidad es una relación *heterosexual*”, y psicológicamente así funciona. Le costó algo de trabajo acostumbrarse, y algunos castigos, pero lo logró.

Para terminar este tema, le ordené a mi esclavo que escribiera un párrafo sobre lo que siente al feminizarse:

“Primero que nada me fascina, si por mi fuera usaría tacones todos los días, y por supuesto, todo lo que ello implica, desempeñar el rol de mujer, pero mi Ama sólo me ordena feminizarse en ocasiones especiales, así que cuando me da ese privilegio, lo disfruto al máximo. Cuando comienzo a maquillarme y a vestirme, no puedo evitar excitarme, no estoy seguro si es por la ropa, los zapatos, el maquillaje, o los hombres, o más bien por todo. Cuando por fin estoy “lista”, por lo regular mi Ama me manda a comprar algo, para lucir mis tacones, o en el mejor de los casos sale de compras y me permite acompañarla. Por lo regular, el día que me feminiza también invita a algún amigo, para yo tener intimidad con él, a mi Dueña le encanta sentarse cerca de la cama y observar el “espectáculo”. Me fascinan los amigos de mi Señora, saben de mi situación cómo “sumisa”, y me tratan como tal, me tiran nalgadas, me empujan, me estrujan, me maltratan, me hacen besarle los pies, lamérselos, lamerles el ano, y ordeñarlos, además de la inevitable (dolorosa y placentera) penetración. Todo eso me encanta. Mi ama es muy cuidadosa y selectiva con sus amigos *íntimos*, se hacen pruebas del VIH regularmente, y sólo tiene sexo sin condón con aquellos que sabe que no tienen ninguna enfermedad. A mi me fascina tener sexo sin condón, porque sólo así disfruto cuando mi macho eyacula dentro de mi culo, sentir su enorme pene dentro de mí, vaciando todo su jugo, ¡me encanta! Y luego chupársela (al natural) para exprimirle hasta la última gota de leche que le quede, y sólo así me aseguro de no dejarlos ir con ninguna gota. Mi Ama me entrenó muy bien, para ser una buena puta, cómo moverme, cómo comportarme, y qué decir, para satisfacer al máximo a mis “clientes”. Me tengo que esforzar al máximo porque sólo si mi hombre se va feliz, me vuelve a traer otro la próxima vez. Por todo eso, y más que no basta un breve texto para expresar, le agradezco mucho, muchísimo, mi Diosa por permitirme feminizarme, ya que sólo después del privilegio de servirle, es la experiencia más bella que puedo tener”.

– Palabras de mi Señora y Diosa (excepto el último párrafo, el cual fue expresado por su esclavo).

4 pensamientos en “FEMINIZACIÓN: Todo un privilegio

  1. Uy, eso es ser obediente. Me place mucho la feminización forzada. No creo que feminizarnos sea despectivo para la mujer. Tampoco lo hacemos para ser como ustedes, eso es algo a lo que nunca podremos aspirar ni en sueños. Yo creo que es mas bien para que ustedes y los nuestros vean a un ser inferior, atentando contra su orgullosa masculinidad, cubriendo y enmarcando sus partes a capricho de la dama, de una forma mas expuesta y vulnerable a una nalgada, un varazo o hasta para una introducción. Nuestra sumisión resulta tan fuerte, que si creo que algunos lleguemos al extremo de ponerlas a la disposición de un dotado, para satisfacción de la Ama.

  2. La feminizasion forzada es lo mejor que le puede pasar a un hombre para doblegarlo me encantaria que en costa rica hubiera mujeres haci para sentirce humillado frente a sus amigas y ser llevado a la calle vestido de mujer que verguensa seria

  3. Que dificil es costa rica no hay mujeres que quieran feminizar a un hombre para hacernos entender quien manda en realidad me gustaria ser ese ejemplo para que los hobres comprendamos que es la mujer la que manda vistiendonos ropa de mujer paraimponer respeto

  4. no es mi intención opinar sobre lo sumiso me parece que al decir usted que no se puede pensar como mujer deja de lado a las mujeres trans que no buscamos ser femenizadas por otra mujer lo hacemos por nosotras mismas si buscamos a expertas que nos den consejos ahora tener mujeres de nivel inferior es seguir con una forma de patriarcado no le encuentro el sentido mas que placer de poder que puede causar esto pero si estoy de acuerdo que femenizar es distinto de disfrazarse es actuar pensar y comportarse como mujer por una mujer trans nunca va a dejar ser una mujer de segunda primero muerta que sencilla entonces un sumiso es solo eso un sumiso afeminado pero nunca una mujer trans yo no me veo lamiendo callos y juanetes y orgullosamente soy mujer trans y tica no señora soy tan mujer como cualquier otra

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